Polaridades
Toda conducta se compone de opuestos o polaridades. Si hago algo una y otra vez, más y más, aparecerá su polaridad.
Por ejemplo, la lucha por embellecerse afea a una persona, y tratar de ser amable con demasiado esfuerzo es una forma de egoísmo.
Cualquiera conducta decidida con exceso produce su opuesto:
Sabiendo cómo funcionan las polaridades, el líder sabio no empuja para que las cosas ocurran, sino que permite que el proceso se despliegue por sí mismo.
El líder enseña más por el ejemplo que predicando a los demás cómo deberían ser.
El líder sabe que las constantes intervenciones bloquean el proceso del grupo. El líder no insiste para que las cosas salgan de una manera determinada.
El líder sabio no busca ni mucho dinero ni mucha alabanza. Sin embargo, halla de ambas.
John Haider



