Nº 4
Julio
2006
EDITORIAL

Como siempre gracias por seguir compartiendo la propuesta de Comunic@ndonos. Bienvenid@s a l@s nuev@s lectores.

Hoy me atrevo a ir un poquito más allá de lo que intento ir siempre. Hoy les propongo accionar desde el lenguaje. Hoy l@s invito a pensar en el lenguaje desde el poder que posee para perpetuar realidades. Y si está de acuerdo, me gustaría que accione conmigo para modificarlas.

Ya hemos hablado del poder del lenguaje para generar realidades. Nuestra comunicación tiene la inigualable misión de crear posibilidades: basta ver, por ejemplo, nuestras relaciones. Ellas nacen, se desarrollan y hasta terminan a partir de la comunicación.

El ser humano no puede evitar comunicarse. Lo que pocas veces analizamos es el poder, la capacidad, que tiene nuestro lenguaje para cambiar el rumbo de las cosas. O para mantenerlo indefinidamente.

Las nuevas teorías de la comunicación, nuevas disciplinas como el coaching ontológico, la inteligencia emocional, ponen énfasis en estas facultades del lenguaje.

El coaching postula que el lenguaje es acción, genera realidades. Al respecto señala Echeverría en su libro “Ontología del lenguaje” que “La realidad no siempre precede al lenguaje, éste también la precede”. “ Hacemos que las cosas ocurran”. Modelamos e intervenimos en nuestro futuro y en el de los demás.

Pensémoslo bien. Nuestro lenguaje, nuestra comunicación es la que nos lleva a los caminos que elegimos. Precisamente las declaraciones que hacemos nos llevan a abrir caminos posibles o cerrarlos. Por ejemplo, fíjese si usted dijera que no, a algún pedido, cómo cambiaría su realidad. Piénselo.

Piense, por ejemplo, en los casos de aquellas mujeres que son golpeadas por su marido o maltratadas psicológica o sexualmente y ellas pudieran decir NO, a esa realidad. ¿Cómo es su mundo mientras viven en esa situación? ¿Cómo cambia cuando dicen BASTA?. Una palabra, que crea realidades diferentes.

L@s invito a ver cómo cambia en su vida la comunicación que establece con usted mism@ y con los demás.

Y voy un poco más allá: l@s invito a que colaboren conmigo en una campaña para que el lenguaje no perpetúe ni genere más CRIMENES PASIONALES.

BASTA DE "CRÍMENES PASIONALES"
¿De qué hablamos cuando hablamos de crímenes pasionales?


¿Podemos decir que en este caso el lenguaje describe un tipo particular de homicidios en donde el móvil o la causa fue “ LA PASIÓN”?
Si decimos que describen, estas dos palabras juntas están dejando de lado el hecho de que no hubo pasión, sino violencia.
¿Pero describimos o creamos realidad con las palabras?

Si digo que el asesino mató, pero hubo pasión, morigero el impacto del crimen. Lo atenúo, hasta lo “justifico”. ¿Hubo una alta “carga emocional” , por lo tanto lo puedo acercar a la emoción violenta? ¿Reduzco la pena, en la justicia? Dejo impune, perpetúo la violencia.

Si digo que mato pero con pasión, me lleva al recuerdo de un Otelo celoso y las palabras toman el alcance de un drama literario? ¿Hacen al homicidio más “shakespeareano”? ¿Menos real?

¿La pasión lleva a matar, es más tolerable para la sociedad esa “construcción”? ¿Es más tolerable el discurso que busca esconder esta violencia?

¿Qué mató a la víctima: la pasión o la violencia?
¿Qué sintió la víctima: la pasión o la violencia?
¿Qué le decimos a las mujeres que viven la realidad de violencia en sus hogares cuando hablamos de crímenes pasionales?

El hombre violento crea en la realidad de la víctima el sentimiento de que él la golpea porque la ama demasiado. Golpea, y luego pide perdón, se arrepiente. Le dice y le “demuestra” “cuánto la ama”. En una situación repetida una y otra vez, la violencia vuelve a emerger y vuelve a castigar. En ese denominado “círculo de la violencia”, golpe -arrepentimiento - luna de miel- golpe, solo se corta si hay un cambio en la situación de la víctima. Decir BASTA, ELEGIR UN CAMBIO A PARTIR DE ALLÍ. Más difícil es que haya un cambio en el violento. Esto sólo ocurre con tratamiento terapéutico.

La conducta del violento no tiene que ver con el amor, tiene que ver con la forma en la que él vive su propia “ violencia”. Y NUNCA tiene que ver con lo que haga la víctima. Solo tiene que ver con su propio estado.

Decirle a una víctima que el que mata lo hace por un arrebato de amor, le refuerza la idea de que es el exceso de amor lo que lleva al marido a golpearla. Y NO ES ASÍ. LA VIOLENCIA ES LO QUE LO LLEVA A GOLPEARLA.

¿Nos preguntamos qué significa pasión y qué significa violencia? De más está decir que son estados emocionales totalmente diferentes. La acción que predispone cada uno, es absolutamente distinta

El amor no lleva a la muerte.

Cuidemos el lenguaje. Observemos el poder que éste posee. En este caso la costumbre de decir “crímenes pasionales”, perpetúa una realidad que requiere urgentemente cambios.

Por sobre todo para la cantidad de mujeres víctimas de esta violencia que se lleva demasiadas vidas.

El lenguaje crea mundos y también los destruye.

Entre tod@s podemos lograr un cambio, reflexionemos. Si usted es responsable de un medio de comunicación, fíjese el poder que tiene en sus palabras.

La violencia no va a acabar porque dejemos de hablar de crímenes pasionales. La propuesta es hablar de este tipo de violencia en su real dimensión. Es hablar de las posibilidades que tienen las mujeres de salir de esa situación con una palabra como BASTA. Es crear realidades diferentes a partir de una comunicación con las mujeres, con las víctimas de violencia, con las personas que aceptan cosas que no quieren aceptar, las que viven sometidas, dominadas.

El amor no mata. Si hablamos de crimen pasional, equiparamos el amor con la violencia y el mundo no está en guerra por el exceso de amor.

LA VIOLENCIA NO VA A ACABAR. SIN EMBARGO, SI HABLAMOS DE ELLA, PODEMOS ELEGIR ENTRE TOD@S CREAR OTRO CONTEXTO. PODEMOS JUNT@S, HABLAR, CREAR, ACCIONAR POR UNA CULTURA DE PAZ.

Podemos elegir una cultura de paz desde cada uno de nosotr@s, desde nuestra comunicación con l@s demás, pero por sobre todo, desde cómo nos comunicamos con nosotr@s mism@s

PARA OBSERVAR

Mueren más mujeres en manos de sus maridos que en
manos de delincuentes o por cualquier otro tipo de violencia.
Una de cada cinco mujeres sufre algún tipo de violencia dentro
de su hogar.

PARA PENSAR

Mírenme.
Estoy aquí, en el mundo.
Existo.
Me siento viva.
Quiero participar del universo.
Adviertan a mis manos extendidas
y respeten la estatura de mi tono.
Hoy me inauguro.
Hoy me doy el derecho de vivir,
me siento mía.
De tantas ausencias rescaté mi rostro
y estuve tantos años traicionándome
que ya no pude más con tantas sombras.
No pude más.
No pude más.
Y sacudí mi espalda.
Y estoy sorprendida de mis fuerzas.
Humanidad, aquí vengo a presentarme.
Me costó este crecimiento pero pude.
Soy yo, soy yo, tan parecida,
tan fuerte,
tan alta como todos.
Sin pedir mas ventajas ni muletas
y lista para dar,
si necesitan.

Cristina Bianucci

ASOCIACIÓN CIVIL DE LA MUJER

Para informarnos:
                        El maltrato es la causa más común de daño en la mujer, más aún que los accidentes automovilísticos, violaciones o robos combinados.
Las secuelas de la violencia doméstica producen altísimos costos al estado y a la sociedad en general.
La violencia física es la causa de un cuarto de todos los intentos de suicidio realizados por la mujer.
El 20% de las consultas de guardia realizadas por mujeres son resultado del maltrato físico de novios o maridos.
El 50% de los hogares padece de alguna forma de violencia.
Debido a la proyección geométrica de la epidemia estas estadísticas se irán incrementando con el paso del tiempo si no hacemos algo para detenerla.

Por Adriana Silva - De la Asociación Argentina de Violencia Familiar.

No acepte la violencia en su casa, diga basta. Pida ayuda, rompa el silencio. Comuníquese con nosotr@s.
Si quiere más información sobre Violencia Familiar solicítenos por correo electrónico.


Laura Barrera
Presidenta

Don Orione 165 - Barranqueras - Chaco - Argentina
Tel/Fax: (03722) - 483054 / 15384174
E-mail: acdelamujer@hotmail.com y deci-basta@hotmail.com
Recuerde
Usted va a a ver el símbolo de la @ en un montón de palabras. NO es un error.
Fíjese que son palabras que hacen alusión a las mujeres y a los varones de manera indistinta. Con el lenguaje podemos construir. Y con el podemos construir una realidad que nos englobe a todos y a todas, o que deje a algun@ afuera. En los últimos tiempos se está utilizando este símbolo para englobar tanto a hombres como a mujeres en el lenguaje.
!L@ invito a ver como cambia la lectura de un texto con la @ para englobar a todos y a todas!

Laura Barrera

Es abogada y Mediadora. Especialista en Comunicación y Género.
Posee formación en Coaching Ontológico. Actualmente es Consultora Independiente en la Provincia del Chaco, brinda asesoramiento a empresas, organismos públicos y ONG's. Dicta cursos de capacitación en Comunicación, Negociación, Gestión de Conflictos, Perspectiva de Género y Mediación. Es Presidenta de la Asociación Civil de la Mujer, que trabaja con mujeres, niñ@s y adolescentes en situación de violencia familiar
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